En diversas ocasiones
importantes figuras del periodismo nacional han abordado la problemática educativa venezolana apoyando las dogmáticas
declaraciones del exministro de Educación Aristóbulo Isturis y otros expertos en materia educativa del siglo XX y XXI, las cuales
ponen en entredicho el tradicional sistema de enseñanza. Hay
que reflexionar sobre la vaga idea que posee en este momento, de que en
aproximadamente tres décadas sentados en un aula de clases, es realmente escaso el
beneficio que se obtuvo.
Si
una persona aislada de la realidad venezolana hubiese leído la desventurada
negación anterior, se pensaría que se es un grupo de mentirosos o que el
desinterés por aprender limita en lo absurdo. Si se tratase de éste
último, se le daría toda la razón siempre y cuando se haga énfasis, entre
otras causas, a la falta innata de motivación de quienes poseen la responsabilidad de estructurar y ejecutar planes para conformar la
personalidad y la conciencia de los