sábado, 13 de abril de 2013

El Currículo como Proceso Organizativo de la Institución


En diversas ocasiones importantes figuras del periodismo nacional han abordado la problemática educativa venezolana apoyando las dogmáticas declaraciones del exministro de Educación Aristóbulo Isturis y otros expertos en materia educativa del siglo XX y XXI, las cuales ponen en entredicho el tradicional sistema de enseñanza. Hay que reflexionar sobre la vaga idea que posee en este momento, de que en aproximadamente   tres décadas sentados en un aula de clases, es realmente escaso el beneficio que se obtuvo.
            Si una persona aislada de la realidad venezolana hubiese leído la desventurada negación anterior, se pensaría que se es un grupo de mentirosos o que el desinterés por aprender limita en lo absurdo. Si se tratase de éste último, se le daría toda la razón siempre y cuando se haga énfasis, entre otras causas, a la falta innata de motivación de quienes poseen la responsabilidad de estructurar y ejecutar planes para conformar la personalidad  y la conciencia de los
 nuevos individuos que nacen día tras día, las cuales constituyen las  bases sobre las cuales descansa el futuro de una nación.(Moleiro citado en Cárdenas 2012), manifiesta:

Se ha hablado de una “generación emparedada”, cita entre la culpable, la que maneja el país desde 1958 (algunos de cuyos integrantes actúan desde la postrimería del gomecismo) los jóvenes respecto a las cuales el artista plástico Enríquez, rechaza el calificativo de “generación boba”. Jóvenes víctimas de la degradación educativa y consumidores habituales de la infernal televisión que  tenemos. (p. 5). 

            Cuando se dice que una de las primeras necesidades del  país es educación, se dice algo tan genérico, vasto e impreciso que  todo el que lo oye puede estar de acuerdo, porque cada quien entiende lo que quiere. La educación es una necesidad human y permanente, puesto que la perfectibilidad y la superación constante son propias de la naturaleza humana. Es por ello, que la educación es una necesidad de la sociedad y de cualquier  nación.
            Moleiro igualmente se refiere a una generación emparedada,  porque quienes tomaron el control de Venezuela, no tomaron la responsabilidad de ajustar los planes de enseñanza para la reconstrucción social, los principios categóricos hacia el desarrollo, como es el modelo curricular donde se encarnan las bases para que un sistema educativo funcione categóricamente, en él se manifiestan los valores, ideales, competencias y necesidades individuales y sociales en materia educativa. De acuerdo con este planteamiento y para sustentarlo, la Universidad Nacional Experimental  “Simón  Rodríguez”  (UNESR 2005),  define  el  currículo  como:

Un instrumento que permite definir la naturaleza, extensión y modalidad de los conocimientos y valores divulgados por la Universidad. Un currículo con determinadas características podría contribuir a formar hombres críticos y científicos. La capacidad científica del individuo depende, en gran medida, del tipo de currículo al cual ha sido sometida la formación y al entrenamiento de sus capacidades mentales. (p. 45).  

            Esta premisa podría ser indicadora de la práctica educativa que esta institución impone en el desarrollo y ejecución de un currículo sustentado en tal orientación. Ello supone capacitar al individuo, no sólo para develar la realidad en que actúa, sino para generar procesos creativos, que permitan reconstruir la enseñanza e introducir modificaciones hasta alcanzar cambios radicales. También significa, que debe llevarse al sujeto a profundizar en el conocimiento de su realidad. En este mismo orden de ideas, el papel de la educación no es amontonar los conocimientos en la mente del estudiante como en la “escuela bancaria” descrita por (Freire citado en Méndez 2012), sino en crear posibilidades para que el individuo invente y descubra o transforme lo ya conocido.
            No hay que olvidar que para realizar un modelo curricular, hay que tomar los principios del currículo como son flexibilidad, continuidad, organización, coordinación e integridad. De acuerdo con esto, la Universidad Nacional Abierta (UNA), citada por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) (2006), explica esquemáticamente cada uno de estos principios y cómo se deben desarrollar en los planos y programas institucionales. El currículo como proceso administrativo de la instrucción se perfila como la macro estructura de las finalidades educativas; en él se plasman los fundamentos filosóficos y las pertinencias educativas, que son los que van a determinar en el espacio y en el tiempo, al individuo que se espera conseguir en cualquier nivel o modalidad del sistema educativo venezolano. De acuerdo con esto, (Ortega citado en De García 2011), expresa:

En el marco de la coyuntura, es necesario y atendiendo a las exigencias  del  desarrollo  y  para  responder  al desafío científico – tecnológico y a la formación – capacitación de recursos humanos especializados, e imprescindible la coherencia y cohesión entre sistema educativo y el modelo socioeconómico, con el currículo. (p. 75).

            Lo anterior lleva a pensar que existe cierta consolidación conceptual sobre el currículo, lo cual permite inferir que debe ser producto de la investigación y de la práctica en cuestión; además, el currículo sólo se considera como formación de recursos humanos que el mercado de trabajo exija; es por ello que el planeamiento curricular se rige por varios principios. En atención al contenido del Cuadro Nº 1, los programas curriculares deben tener las siguientes características: a) Flexibles, b) Continuos, c) Organizados y coordinados, c) Integrales, porque facilitan desarrollar y reajustar las actividades de aprendizaje al sujeto aprendiz, tener una clara visión de cómo se orienta el proceso y como se logran los objetivos del programa, de acuerdo con sus intereses y las necesidades. En este sentido, es de carácter tentativo; el mismo está sujeto a cambio y constantes modificaciones para adaptarlos al sistema educación aprendizaje. Debe ser flexible, porque facilita los reajustes del proceso y permite la interacción y participación del alumno. Continuo, porque debe estar actualizado en los sectores donde se inserta. Estas características no deben obviarse al momento de elaborar los programas curriculares, si se quiere dar al docente una base bien sistematizada, que le sirva de orientación en el desarrollo del proceso de instrucción.


CUADRO Nº 1  PRINCIPIOS DEL PLANEAMIENTO CURRICULAR
PRINCIPIOS
PLANES
PROGRAMAS
Flexibilidad:
Un currículo es flexible cuando puede ser notificado y adaptado a distintas situaciones.
La flexibilidad en los planes de estudio viene determinada por el balance entre las asignaturas obligatorias y efectivas. Sin embargo, el ofrecer mayor calidad de asignaturas en un plan de estudio, depende, entre otras circunstancias, de los recursos humanos y financieros que se cuenten en el momento de la oferta; así mismo, los horarios pueden también limitar la escogencia de asignaturas por parte de los alumnos. De aquí que una de las vías para flexibilizar los planes de estudio, además de ofrecer asignaturas efectivas, consiste en racionalizar los recursos y facilitar diferentes horarios.
La flexibilidad de programas viene dada por la movilidad que puedan tener los docentes para cumplir con los objetivos, contenidos, actividades, metodología, evaluación de un determinado programa de estudio.
Continuidad:
Por continuidad entendemos el desarrollo coherente de las actividades de un currículo a través del tiempo.
La continuidad en un plan de estudio se observa a través de la coherencia entre las actividades de las distintas asignaturas, las cuales se toman más complejas a medida que se avanzan en los estudios.
La continuidad en un programa de estudio está dada por la coherencia que debe existir entre los elementos que la conforman objetivos, contenidos, actividades, estrategias metodológicas y evaluación.
Organización y Coordinación:
La organización es un currículo, viene dada por la distribución de responsabilidades en términos de recursos y tiempo.
La organización y coordinación a nivel de planes de estudio, está dada por la estructura y secuencia que debe entre la asignatura obligatorias y efectivas de ese plan.
La organización y coordinación en los programas de estudio se refiere a la estructura y relación que debe existir entre todos sus elementos. Un programa de estudio debe guardar además relación con los programas de otras asignaturas.
Integralidad:
Por integralidad entendemos la planificación integrada al campo general del desarrollo y al sector de la educación.
Para que exista integralidad en un plan de estudio, las distintas carreras o especialidades que se ofrecen en el mismo, deben estar en correspondencia con la oferta y demanda del país. Cualquiera que fuera la especialidad, debe responder a una necesidad del país y estar en su política de desarrollo.
Para que exista integralidad en un programa de estudio, este debe guardar estrecha relación con los planes de desarrollo del país.
Fuente: Manual de la UNA – UPEL Currículo. Tomo II. (2012).

            Los principios filosóficos de la educación son traducidos en fines educativos e institucionales, que conducen al individuo hacia su plena realización en el fortalecimiento de su capacidad de pensar e invitándole a trasladar sus ideales de vida y de formación humana, hacia la estructuración de un proyecto de ayuda colectiva, participación, sensibilidad social, creatividad, iniciativa y vocación de servicio; bases que darán consistencia al perfil profesional deseable para incorporarlo a la sociedad cambiante y dinámica receptora de innovaciones por su elevado espíritu y pensamiento contradictorio (UNA) citada por la (UPEL) (2012), señala:

El desarrollo del currículo permitirá mejorar el sistema educativo en cuanto a: la calidad de la educación, los métodos y las técnicas de aprendizajes, los planes y programas de estudio, la organización orgánica administrativa, la preparación y capacitación técnico – profesional de quienes tienen a su cargo la labor docente, en fin, mejorar todos aquellos elementos, factores y condiciones que posibiliten u obstaculicen el funcionamiento del sistema educativo y su pronto desarrollo. (p. 30).

            Por lo tanto, el currículo fundamenta su estructura en la organización de cambios que correspondan a las múltiples exigencias y necesidades que plantea el desarrollo sociocultural y económico del país. Para que el aprendizaje sea significativo, se le exige un estudio permanente al docente como facilitador de aprendizaje, una adecuada formación personal y profesional, una actitud positiva hacia la vida y su trabajo. Entre las funciones del currículo está la construcción por medio de los programas institucionales, de un ambiente apropiado que facilite el proceso de orientación aprendizaje.

La Comunicación Interpersonal en el Gestor del Proceso Educativo

      El hombre ha venido perdiendo esa hermosa capacidad de comunicación que le permite interrelacionarse con sus semejantes, poco a poco al ser humano tiende a aislarse y separarse para vivir alejado y ocupado de su propio interés, dejando de lado su sensibilidad y la motivación hacia la convivencia y la participación como ser social por naturaleza. Tal vez la ausencia  de participación ha generado una escasa relación interpersonal, la descortesía y la pérdida de una comunicación afectiva y de los buenos modales pueden ser producto de la orientación familiar y la educación recibida.
            Es por eso que los autores antes citados consideran: “La educación es el camino para descubrir el tesoro que y se lleva oculto. Un tesoro que se enraíza en la profundidad del ser y que da sentido a lo que es vivir y convivir”. (p. 43). Sin embargo, se olvida que para descubrir ese ser, ese tesoro oculto que se lleva por dentro, se logra a través de la comunicación y de las relaciones humanas que permiten compartir y disfrutar de nuestros semejantes.
Por esto, es necesario tener en cuenta igualmente la gratificación eficaz que produce la actitud de respeto, cariño, devoción, simpatía y amistad traducía en comprensión, aprobación, atención y una sonrisa agradable que ilumine la buena comunicación; decir buenos días, buenas tardes, buenas noches, gracias,... son expresiones que ilustran unas adecuada comunicación interpersonal. Dentro de este orden de ideas, Pérez (2007), expresa:

Si la escuela tradicional es tan irrelevante, tediosa y aburrida, necesitamos transformarla en centros educativos que se propongan seriamente convertirse en lugares del disfrute en la comunicación, el trabajo, la creación y la amistad. En momentos en que impera la cultura de la muerte y la mayoría de los alumnos experimentan la vida como inseguridad, problemas, miedo, violencia, frustración..., los centros educativos deben ser lugares donde vive, se defiende la vida, se celebra la vida y se aprende a gozar. (p. 101).
           
Es evidente lo expuesto por el autor, tanto las relaciones de dualidad como las de pluralidad se puede encontrar presentes en cada una de las facetas del proceso educativo, pero todas estas formas de expresarse (necesidad poderosa e insuprimible de la naturaleza humana) se ha convertido en sólo transmisión de conocimientos en el caso del docente alumno y en la asignación de funciones y normativas en el caso del directivo – docente.
            Visto de esta forma, el director de una institución educativa debe tomar en cuenta, que la comunicación interpersonal es el medio a través del cual se obtiene el éxito como gestor, y para ello tendrá que establecer relaciones fuertes que demuestren interés, atención y admiración; escuchando y yendo al encuentro de las personas dentro de su propio terreno, mostrando respeto por su posición social y eliminando las distancias sociales tal es el caso de realizar visitas al aula para que tanto el docente como los alumnos sientan que son fundamentales en el proceso.
            Por ello, (Novais citado en Cárdenas 2012), expresa: “La imagen de la personalidad del profesor siempre se proyecta dentro de la mente. Cuando es positiva, genera un crecimiento personal..., lo que transforma el trabajo en una ocupación altamente gratificante.” (p. 248). De modo que, una relación humana propiamente dicha, es el primer objetivo de un dialogo pedagógico que trata de traducir  en acto su función de gerencia educativa, sin embargo esta relación no se establece la mayoría de las veces.
          De ahí, que el gerente de un plantel tiene que desarrollar convenientemente la función educativa a través del tacto, sensibilidad, paciencia, perseverancia, calma, disposición para escuchar más que para hablar, espíritu de observación, sentido crítico y particulares dotes de comunicación e intuición.
            De este modo, Cárdenas (2012), señala: “Que nuestras relaciones en el trabajo sean relacionadas reveladoras de lo que somos: gente que todavía tiene cerebro y corazón.” (p. 271). Ahora bien, la comunicación deficiente dentro de los centros educativos es la causa más clara de los conflictos internos, y si no se logra fortalecer no puede existir organización que sobreviva, de manera que la fluidez en la comunicación es efectiva si existe una comunicación interpersonal adecuada. En ese orden, para De García (2011), afirma:

El campo del sistema educativo es el mismo del sistema cultural y del sistema comunicativo. Es el sistema social, es la sociedad como sistema humano organizado en tres funciones especializadas, educación, comunicación y cultura que garantizan su vida, su permanencia. (p. 22).

            Desde este punto de vista, se considera la comunicación como una función del sistema social que está a cargo de quienes tienen en sus manos dirigir el proceso educativo, la misma recurre a los contenidos de la cultura considerada por De García (2011), como: “Los valores, creencias y comportamientos que se consolidan y comparten durante la vida.” (p. 105). Debido a este planteamiento, radica la importancia de la comunicación interpersonal dentro de la organización educativa y está en manos de sus gestores a través de la cultura, resituar la comunicación o garantizar que la educación sea un proceso de cultura.
            Para ello, es preciso cambiar esa cultura de control a la  que están acostumbrados los gestores tradicionales basada en conocer, se hizo o no lo que debía hacerse, por una cultura de seguimiento que permita asegurar que se haga, sin cuestión de más normas y castigos, sino con mayor educación y toma de conciencia del ser humano. De allí, que los verdaderos líderes hacen que la gente quiera hacer las cosas y se comprometa verdaderamente con una visión y unos valores. Los que en realidad son líderes crean los espacios y las condiciones para que sus colaboradores también ganen y crezcan con la organización.
            Es importante que las personas que estén a cargo de la dirección  de los planteles educativos tengan las cualidades y méritos necesarios  para estar frente a ese timón y deba hacer un esfuerzo sincero para aprender y aplicar las habilidades de la comunicación interpersonal con constancia, propiciando la motivación al permitir la expresión emocional de sentimientos y la satisfacción de las necesidades sociales, manteniendo unidad a toda la organización en el sentido de que proporciona los medios y canales para transmitir información vital de las actividades combinadas y la obtención de las metas propuestas.
            Para ello, Decker (2005), afirma: “La comunicación es una habilidad. Se puede aprender.” (p. 1); es decir que la comunicación se adquiere de las experiencias vividas y del diario compartir con los demás, y al mismo tiempo el autor antes citado, considera que: “El factor personalidad, juega un papel muy importante en la efectividad de las relaciones interpersonales de un individuo.” (p. 11). Por consiguiente, el gestor de una institución educativa, sentirá la necesidad de adaptar su personalidad al lugar donde desarrolla su  labor, zonas rurales, marginales, urbanas; con la finalidad de mejorar sus habilidades interpersonales y propiciar una actividad educativa armónica y efectiva
       En consecuencia, De García (2011), considera que: “Cuando  no adquirimos habilidad en comunicarnos, la falta de diálogo inteligente enfría los contactos. Se congela entonces, la relación en la escuela.” (p. 123). En este sentido, todo ser humano necesita un nivel de comunicación interpersonal al que llama Cárdenas (2012), “nivel de amistad”; porque es a través de él que se pone de manifiesto los sentimientos y  estados de ánimo; y el mismo autor considera que: “El saberse comunicar con los demás correctamente es la base fundamental de las relaciones humanas.” (p. 218). En esta perspectiva, los autores antes citados, permiten inferir que la comunicación constituye la llave que abre las puertas del éxito en toda organización educativa, mejorando las expectativas,  dando luces para mantener y enriquecer la misión y conduciendo a un mejor horizonte la visión de las mismas.
           Visto de estas forma, la función del personal directivo debe   estar orientada a fomentar las relaciones humanas en la base de las relaciones interpersonales, motivar y expresar palabras de aliento  en caso de infortunios al personal docente y alumnado, logrando crear dentro de la organización educativa, relaciones armoniosas recíprocas y dinámicas que llevan al logro de una amistad  verdadera. Es importante tener presente, que acceso a la esencia de la verdadera amistad permite mirar en el espejo de las relaciones interpersonales, la relación que tiene consigo mismo y todo lo que se puede ofrecer a sus semejantes. 
        En cuanto, a sus relaciones con la comunidad, debe respetar la autoridad local de educación, de los padres y de la comunidad en general y grupos externos. Para llevar a cabo todas sus funciones tiene que tener conocimiento de las siguientes competencias: conocimiento de la política educativa, conocimiento de la gestión, análisis de problemas, juicio, capacidad de organización, decisión, dotes de liderazgo, sensibilidad, comunicación oral y comunicación escrita.
            Aparte de todas estas competencias, el gerente debe estar abierto al diálogo bajo el principio de democratización y una doctrina social, que sirva de enlace entre las instituciones como tal y su entorno. Dentro de este marco de ideas se presenta un gráfico donde se encuentran las funciones sociales estrechamente relacionadas. Donde la educación constituye una función social especializada que tiene su propia organización, un sistema escolar, y unos recursos humanos que garantizan un determinado nivel de formación integral a todo individuo.

GRÁFICO Nº 1




ESPECIALIZACIÓN DE LAS FUNCIONES SOCIALES

            El anterior gráfico demuestra, como la comunicación está presente dentro de las funciones sociales desde la hominización o evolución del hombre hasta esta era de revolución informática; y orientada hacia la organización educativa, vale decir que la cultura lleva a tener el conocimiento, la educación a la formación y la comunicación a la información, lográndose de esta manera que todo este proceso conlleve a la obtención de una sabiduría.
            Por otra parte, atendiendo los desajustes actuales entre estas funciones, particularmente, lo que corresponde a la educación y a la comunicación, se impone como clarificación social que hace posible, que todos los objetivos trazados por la misma se conviertan en realizables, generando una satisfacción reciproca entre todos los miembros de la organización; directores, docentes, alumnado y comunidad educativa.          Por consiguiente, todo proceso puede señalarse, como imprescindibles para el desarrollo direccional del sistema educativo, como se ha expuesto la cultura – educación – comunicación, indisociables, son tres funciones especializadas del desarrollo humano. 
            Sin embargo, en esta era de información no deja de ser paradójico encontrar gerentes que siguen creyendo que la información da poder o que necesita de grandes inversiones en sistemas de comunicación, si para ellos la poca transmisión de información en la organización es una dificultad, más lo es la capacidad para escuchar; siempre creen tener la razón cuando el protagonismo les impide buscar entender al otro.
            Por ello, cuando se escucha dependiendo de quien hable o cuando solamente se escucha solo las palabras, sin tener en cuenta la comunicación interpersonal; el corazón no escucha y la mente se cierra, desperdiciando un gran número de opciones útiles para el desarrollo de la organización y cada uno como persona.
            Por esto, cuando se realizan trabajos en equipos se vuelve difícil el entendimiento ya que prevalece un diálogo de sordos y el uso de la imaginación queda bloqueada ante la incapacidad de comunicarse; entonces es cuando se dificulta entender, porque al proceso de escuchar, vital para la comunicación, no se le presta atención dentro del proceso educativo.
            Para Covey, (2007), “Si no logramos aprender y aplicar los principios de la eficacia interpersonal, es de esperar que nuestro progreso se haga más lento o incluso se detenga.” (p. 52); esta cita lleva a discernir que la eficacia interpersonal es punto clave para el desarrollo de la organización, y se toma en cuenta lo expresado por Barnes, (2007), cuando considera que: “El involucramiento y el trabajo en equipo son nuestros valores humanos fundamentales.” (p. 25), entonces, se puede decir que el trabajo en equipo aunado a la eficacia interpersonal de cada integrante, forma la parte primordial que lleva a las organizaciones al logro de la calidad total y a la constante búsqueda del mejoramiento exigencia del presente siglo, y que se logra a través de las relaciones humanas consolidadas entre los gerentes y los subordinados de las mismas.
            Dentro de este orden de ideas, Requeijo y Lugo (2005), consideran que:

El administrador ordena esfuerzos, integra las distintas unidades de estructura, señalada atribuciones, grado de autoridad y responsabilidades pero sin la comunicación no es posible la acción administrativa, de allí que la comunicación es un proceso inherente a todo el proceso administrativo y que en la practica consiste en impartir órdenes, informaciones, consejos, trabajos  o actitudes a un receptor. (p. 245).

            Lo expuesto por los autores anteriormente citados, evidencia que la comunicación es fundamental para que el gerente logre crear dentro de la estructura organizativa de la institución educativa, relaciones interpersonales armoniosas y dinámicas que lo lleven al logro de los objetivos preestablecidos; ya que la función administrativa no puede ser concebida sin comunicación, las líneas de mando están sujetas a ella, los directivos proceden a garantizar que todos los miembros sepan ¿qué van a hacer? y ¿cuándo lo va a hacer?, creando un clima de interés, de disciplina mediante el conocimiento, por parte de todos los involucrados, de los fines y objetivos que se persiguen, así como el aporte que cada uno pueda realizar para mejorar  o reformular la visión de la misma.
         A la vez Requeijo y Lugo (2005), presentan un esquema donde se involucra la comunicación dentro del proceso administrativo que se realiza en una institución educativa, como se observa en el siguiente gráfico:

GRÁFICO Nº 2



LA COMUNICACIÓN DENTRO DEL PROCESO ADMINISTRATIVO

            Se puede observar a través del esquema antes presentado, que para lograr objetivos, fines, dar instrucciones, órdenes y consejo, es necesario que el gerente de una institución educativa tengas definidos los canales de comunicación, donde el transmisor se valga de los medios para llevar la información al receptor; garantizando de esta manera una información clara y precisa, evitando rumores, cuyos efectos negativos, pueden causar daños dentro y fuera de la misma;  y es a través de este intercambio que los mensajes puede ser recibidos y canalizados. Ya recibido el mensaje  por el receptor de la respuesta, permitiendo de esta forma la realimentación entre ambas partes, proceso que fortalece la institución y las relaciones interpersonales entre sus miembros.
            Es importante destacar, que cuando se permite destilar  la información con claridad el gerente puede dirigir con menor complejidad a sus subordinados; ya que una comunicación franca  y efectiva es considerada un valor importante dentro de la organización, donde el gerente puede comunicarse y trabajar con equipos cohesionados, que se comunican abiertamente y con más frecuencia.
            Por el contrario, la existencia de una comunicación restringida y poco frecuente puede llevar a conflictos internos, al desacato de órdenes, a propiciar un clima de tensión y acaloramiento e incluso al incumplimiento de funciones. Por ello, el rol que juega la comunicación dentro de la organización es de suma importancia; permite fijar los parámetros para evaluar el proceso administrativo dentro de la misma y permite los reajustes necesarios para mejorarla.
            A continuación se presenta otro esquema, que clarifica como el gerente educativo pueda valerse de una comunicación certera que le permita llevar a cabo su gestión educativa, y así lograr que sus mensajes sean canalizados por los miembros que las integran.

GRÁFICO Nº 3

LA COMUNICACIÓN EFECTIVA Y DEMOCRÁTICA



                El esquema anterior muestra, como puede manejar el gestor el proceso administrativo de una institución a través de la comunicación efectiva y  democrática; de modo que si propicia un clima de interés y disciplina, permite que los miembros de la organización conozcan los objetivos siguiendo los canales regulares y los parámetros establecidos, logra que la información que resulte de este proceso comunicativo sea clara, bien formulada, apropiada, crítica, bien distribuida y oportuna; y esto conduce a la organización al logro de la eficacia, cooperación y satisfacción, procesos que hacen de las instituciones educativos verdaderos centros de creatividad, motivación y participación.

La Comunicación Interpersonal en los Nuevos Enfoques Gerenciales

            En búsqueda de establecer relaciones que llevan al individuo a integrarse a la sociedad a participar en los procesos de socialización a través de la comunicación interpersonal y orientarse hacia su propio desarrollo comunitario; el sistema educativo ha propuesto una nueva forma curricular para la primera, segunda y tercera etapa de educación básica – base de la estructura educativa – que permite profundizar en el niño y el adolescente todos esos valores, creencias y costumbres que forman parte de su personalidad durante toda su vida. Hoy por hoy la educación venezolana está ocupando un sitial que no se justifica donde hay tantas riquezas intelectuales. Según Odreman (1998), expresa:

La falta de pertinencia social de nuestra educación se pone de manifiesto en la escasa credibilidad que tiene la escuela como institución social del país, aunado esto a la debilidad del proceso de formación y actualización de los profesionales de la docencia en los diferentes niveles del sistema. (p. 1).

            De modo que, la realidad educativa plantea está inmersa y descansa en manos y hombros de quienes conducen el sistema educativo, que ha hecho de ésta una obligatoriedad más que una satisfacción personal y profesional, se perdió la confianza en la escuela y con ello la credibilidad en los directivos, todo debido a la poca exigencia en la selección de su profesorado.
           El personal directivo en su condición de educador, actualmente ha perdido esa capacidad integradora que dejaron sus antecesores, esa vocación por el trabajo, servicio a la patria, a su comunidad, especialmente el amor a sus alumnos, ha dejado de lado lo más hermoso, la parte humana que aflora en cada corazón. Según Pérez (2007), dice:

Es educador quien no ve en cada alumno la piedra tosca y desigual que vemos los demás, sino la obra de arte que se encuentra adentro, y entiende su misión como el que ayude a limar las esperanzas, a curarlas magulladuras, el que contribuye a que aflore el ser maravilloso que todos llevamos en potencia.” (p. 114).

            Lo expuesto por el autor, lleva a reflexionar y plantear la siguiente interrogante ¿Cumple los directivos y docentes en la actualidad con esta misión?, probablemente no se encuentra respuesta alguna, reina el silencio o simplemente respuestas incoherentes, que llevan a pensar que desconocen su misión o no han sido orientados durante su formación profesional, esa es la dura realidad del sistema educativo.
            Sin embargo, a través de la nueva reforma curricular en función de mejorar todas esas fallas busca darle un papel importante al educador, como lo señala Odreman (2012),: “El docente debe conducir a sus alumnos por el camino del descubrimiento posibilitando formas de hacer que generen satisfacción y se conviertan en estímulo para alcanzar objetivos cada vez más complejos.” (p. 6). Evidentemente, en manos de los educadores está el éxito de la reforma, serán ellos juntos con los discípulos quienes cambien  los paradigmas obsoletos y tradiciones que han mantenido la educación durante años. Aquí el directivo debe optar por generar cambios profundos en la orientación de los docentes teniendo en cuenta la participación, el estímulo la interacción y la convivencia.
            Cabe señalarse, que algunas de estos cambios se pueden lograr a través de una comunicación interpersonal verdadera, que le permita al gerente integrar y orientar al docente hacia su misión; y en tal caso dar curso a los recientes enfoques de la gerencia, entre los que se destacan la calidad total, el mejoramiento continuo, la planeación estratégica, la reingeniería y la ética.
            En cuanto a la calidad total, Pérez (2007), señala que: “...en el medio educativo se viene hablando con creciente existencia de la necesidad de mejorar la calidad, pues hay un consenso generalizado de que la educación no responde a las necesidades del país, mucho menos a sus aspiraciones.” (p. 53), desde este punto de vista, quienes gerencian el sistema educativo tienen la responsabilidad de buscar esa mejora de calidad para el sector educativo, que responda a esa interrogante planteada anteriormente y a la realidad del país.
            Sin embargo, el Ministerio de Educación como estructura matricial que abarca un sinnúmero de organizaciones tendrá como norte evaluar ese cambio con fines deseables de paz, participación y capacitación; en una sociedad tan dinámica donde se hace necesaria la creatividad y la innovación como fuentes de progreso, por cuanto es indudable que las organizaciones sean cual sea su naturaleza, su estructura, su cultura; crean en innovan.
            Estas premisas, están identificadas con calidad total como la senda que debe seguir el gerente y que logre a través de la credibilidad, sensibilidad, motivación, sociabilidad y popularidad, llamados por Decker (2005), como “ingredientes principales para las comunicaciones interpersonales...” (p. 14), es importante que los directores de los centros educativos tomen en cuenta estos ingredientes al momento de dirigirse hacia sus colegas.  Con respecto a la calidad total Carrillo citado por Montesinos (2008), señala que:

Es un flujograma de procesos que requiere de cambios totales, es decir, cambios de hábitos, de cultura, visión de las cosas, utilizando metodologías claras para lograrlo. Establece planes y niveles de seguimiento y sobre todo tener claro los principios, valores y filosofía que son los niveles para lograrlo... (p. 7).

            Para el autor anteriormente citado, el logro de la calidad requiere de profundos y constantes cambios en el trabajo que se desempeñe, no importa el producto que oferte la organización, la función que ejecute o el servicio que preste, lo que importa es buscar la excelencia bajo planes de seguimiento y control que le permitan al gerente discernir sobre el progreso de la organización, al mismo tiempo Montesinos (2008), considera que: “...el objetivo de la calidad consiste en trabajar a fin de mejorar la calidad de vida, por lo que se dice que es un compromiso de todos los hombres que componen una organización.” (p. 33).           Es decir, las organizaciones deben coordinar adecuadamente sus equipos de trabajo, las actividades desarrolladas por esto pueden ser más eficientes que si se encomiendan a cada uno de sus miembros, y así el proceso de control y evaluación se hará menos complejo.
            Al propiciarse los trabajos en equipos las relaciones interpersonales entre sus miembros  son más efectivas, ya que les permiten compartir sus experiencias de trabajo, sus innovaciones, inquietudes, adelantos, habilidades y destrezas que harán de su sitio de trabajo un lugar agradable. El solo hecho, de planificar en los consejos docentes dinámicas de grupos se está activando el grupo hacia la participación y la integración y, a su vez, se aleja esta actividad de la monotonía en que se ha convertido.
            Además, (Whestley citado en De García 2007), considera que: “...no es posible formar un equipo y decirles a los miembros que se pongan a trabajar. Dependiendo del nivel general de la moral dentro de la organización será necesario algún grado de motivación.” (p. 38); esta afirmación lleva a reflexionar sobre la actitud de algunos gerentes  para con el personal a su cargo, en muchos casos olvidan motivarlos, incentivarlos, recordarles que gracias a sus esfuerzos la organización ha logrado ciertos objetivos; y por el contrario les exigen lo que en realidad ellos se han sabido dar.
            De igual manera es importante, para los que gerencia las diferente organizaciones comprender los principios básicos del liderazgo eficaz, presentados por Covey (2007), debido a que algunos hábitos de ineficiencia hunde sus raíces en el acondicionamiento social, pensamientos negativos, procesos en retraso, viciando las estructuras y todo lo que ellas abarcan. De allí, que Covey (2007), muestra un modelo de liderazgo que al paso del tiempo va ir desplazando al modelo tradicionalista presente en toda la organización educativa.


GRÁRFICO Nº 4     LIDERAZGO CENTRADO EN PRINCIPIOS

            El gráfico anterior representa los niveles del liderazgo centrado  en principios, con sus principios claves; personal: se refiere a la relación conmigo mismo (confiabilidad), interpersonal: la relación con los semejantes y pone de manifiesto el principio de yo gano / tu ganas (confianza); Gerencial: responsabilidad para que otros cumplan tareas (otorgar poder) y Organizacional: necesidad para organizar personas, agruparlas, capacitarlas, formar equipos, resolver problemas (alineamientos).

Referencias


·         Cárdenas, O. 2012. Material monografiado para el taller de Educación por proyectos. CEASCURCA. San Cristóbal Estado Táchira – Venezuela.
·         UNENS (2005), los procesos curriculares en el perfil de formación docente.
·         Méndez, J. (2012). Proyecto “La escuela que me quiere” Edición CEASCURCA, San Cristóbal Estado Táchira – Venezuela.
·         De García, (2011). Modernidad Social, enfoque curricular para la enseñanza universitaria. Artículo en el doctorado UNEFA. Venezuela.
·         UNA-UPEL, (2012). Manual Instruccional Currículo. Caracas - Venezuela.
·         Pérez E. J. De Alvarado, colección San Pablo. Venezuela: San Pablo.
·         Méndez J. (2013). Currículo como proceso de reconstrucción social. Ensayo para el postdoctoral UPEL – Venezuela.
·         Covey, S, R. (2007). Los 7 hábitos de la Gente Altamente Efectiva. La Revolución Ética en la Vida Cotidiana y en la Empresa. Primera. Reimpresión. España: PIADOS.
·         Covey S, R. (2007). El Liderazgo centrado en principios. Cuarta Reimpresión. Buenos Aires: PIADOS.

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